Por un momento me sentí parte de todo, por un momento sentí que mi piel era parte de roca sobre la cuál me siento, por un momento sentí que no estaba sobre el mundo, sino que dentro de él, siento que la tranquilidad a acallado mis latidos y que los animales no me ven como una amenaza, sino que como un ser habita en este planeta, que el viento pasa por mi cuerpo y me reconoce como un ser dentro de esta tierra, que tan solo quiere acariciarme y ver si todavía queda dentro de mi algo natural, que lee lo que escribo como una oda llena de sentimientos y reconocimiento a lo que ha sido moldeado con su noble mano, que intenta saber si me quedaré aquí para poder moldearme a su antojo, o si me iré para entregarme un poco de consciencia de que no nací de la nada y que dentro de mi cuerpo se puede encontrar parte de el por donde quiera que busque, porque sabe que lo respiro y que a pesar de que no siempre reconozco su valor, si sabe que puede lograr adentrarse en mi y comunicarse con mis sentimientos y que cada vez que me siento solo busque no sólo su compañía, sino también la de todas las cosas que el ha creado y moldeado para que yo las disfrute.
Porque mil veces me he dicho estar solo, pero mil y una vez el me ha repetido dentro de todo mi ser que no es así y que su brisa no solo causa refresco o frío, sino que acalla los sentimientos de angustia y dolor.
Eduardo Carvacho C.
Domingo 30 de Septiembre de 2007
18:25 Hrs.