Tuesday, June 15, 2010

Sueño despierto…


Harto de cuentos largos y sin sentido, no escribo con resentimiento, más bien es con un leve aire de nostalgia, y de una renovada alegría, inspirado por una música suave y de notas dulces… muevo mis dedos al ritmo de cada nota que parece sonar…

Imagino el sol desde una ventana y recuerdo lo que era estar sobre un cerro amigo. Vuelvo a mirar el sol bajando entre las nubes de un desierto conocido, recuerdo el sonido del mar cuando chocaba con las rocas y tímidamente su rocío se acercaba a mí.

De pronto me veo sentado frente a un monitor, de fondo veo un lago, a través de una ventana… parce una mañana helada, el agua está quieta y todo contrasta con el verde de los árboles al final. Siento mis mejillas heladas y veo ese vapor del respirar. La ventana parece empañarse y acerco mi mano a la taza de café como si en ese elixir viniera un poco de calidez y compañía.

De pronto la ventana desaparece y estoy sentado a orillas del lago, siempre con el monitor en frente… el sol comienza a hacer su aparición por mi lado derecho y el cielo pareciera confundirse con la tierra, no logro distinguir donde termina uno y empieza el otro… esa mezcla entre las nubes de color rojizo que tiende a confundir la mirada… pero cuando veo donde termina uno y comienza el otro, entonces fantaseo y hago como si no lo hubiese visto… y comienzo a ver mundos donde no los hay… y en las nubes se me extiende una tierra con un curvatura invertida… y aparecen lagos de reflejos eternos…

De pronto el primer rayo de sol aparece entre ese mundo y vuelvo a mi taza de café y mis mejillas heladas… entonces el lago sigue ahí y mis mundos se han ido… y vuelvo en cámara lenta hacia mi ventana… y mis vidrios empañados… y las últimas notas suenan fuerte… y mi corazón se estremece… y siento como si me elevara del asiento… pero mi teclado está donde mismo.

Veo una casa de madera, pintada de color blanco, con tejas y un árbol a su costado, con un pasto verde en derredor… unas gotas de lluvia pasajera hacen bailar el agua del lago… un sol lacónico se cuela ahora entre esas nubes que se niegan al sol.

La música termina y mi corazón se calma… las últimas notas son tentadoras de una eterna melodía…

Vuelvo a mi asiento… miro mi teclado… y compruebo en el monitor que todo esté bien escrito…